martes, 3 de julio de 2012

EDUCACIÓN INTERCULTURAL BILINGÜE, UNA NECESIDAD URGENTE

El 14 de Junio estuvimos en la localidad de Kañaris, zona altoandina de la región Lambayeque, una de las pocas comunidades en las que la lengua materna es el Quechua; llegamos en una comisión de trabajo para implementar el proceso de difusión del a ECE 2011. Al iniciar nuestra labor, hicimos una vista a una Institución Educativa y el director nos pidió que visitemos un aula en la que se desarrollaba la sesión para estudiantes de segundo grado de primaria, el docente les hablaba a los estudiantes en su lengua materna (Quechua); la gran mayoría de estudiantes nos saludaron (en su lengua materna), luego el docente pidió a los estudiantes darnos una bienvenida cantando a lo que muy raudamente accedieron los estudiantes (especialmente niñas), formaron un coro y cantaron la canción del video.
Al concluir la visita a esta aula, muy contento fui a visitar el aula de educación inicial -sorpresa- a mi entrada los estudiantes me saludaron en español, les pedí que me saludaran en quechua y la docente me manifestó que ella no sabía hablar en ese idioma, me empecé a imaginar la tremenda contradicción en la misma institución en la que a los niños y niñas de educación inicial se les enseñaba en español y a los estudiantes de primaria (1° y 2°) en quechua. Es para caerse de espaldas ante tal situación.
Creo que es muy importante entender que la educación que se brinda durante los primeros años de vida y en los primeros años de la escuela es determinante en el progreso de las personas, los maestros debemos conocer el contexto en el que trabajamos y  adecuarnos a la forma de vivenciar esta realidad, buscando los aprendizajes desde la perspectiva de ellos, sin embargo la dura realidad por las que pasan las escuelas bilingües pasan por que el profesor demanda a los estudiantes adaptarse a las características de él, mas no que el docente se adapte a las características de la comunidad. La escuela en este sentido se convierte en una isla donde se llega a "aprender" algo que cuando regresan a sus hogares no les sirve de mucho.