sábado, 25 de agosto de 2012

Aprendamos de nuestros aciertos y errores


El día de hoy nuestra sesión será:
La Reforma Magisterial
 Carlos A. Yampufé Requejo

Imaginemos que el Perú es una gran aula; donde todos, absolutamente todos debemos aprender, en la que se han dado múltiples sesiones y nuestra historia se ha encargado de sistematizarla y darnos a conocer para obtener lecciones positivas y negativas, sin embargo muchos de esos aprendizajes se han ido olvidando, ya que las nuevas generaciones no vivieron en carne propia las sesiones.

Al Perú en la actualidad le corresponde vivir una sesión de aprendizaje en la que todos los sectores se debaten en conflictos y al parecer lamentablemente existe una falta de liderazgo,  de manejo de conflictos y la falta de sensibilidad están haciendo que las lecciones que resulten sean totalmente negativas.

En el sector educación está sucediendo lo mismo; volviendo a la sesión, los procesos pedagógicos son importantes para generar el aprendizaje. Tras la situación de dos regímenes laborales y económicos paralelos que tienen actualmente los maestros, se presenta como un elemento motivador dos propuestas de Ley (Ley del Profesor – SUTEP, Ley de Reforma Magisterial – MED) y otra que prefiere el retorno a la Ley del Profesorado. La “Sesión” que debiera ser liderada por el Ministerio de Educación en una lucha por la reivindicación de la labor del maestro, fue tomada por asalto por los “niños malos” del CONARE que rebasaron las formas de trabajo del ministerio, quienes hasta ese momento solo habían trabajado con los “niños buenitos” de patria roja. Ante esta situación (y como en toda sesión de aprendizaje) es lógico pensar que se generaría el conflicto (conflicto cognitivo como proceso pedagógico), que nuevamente el MED no ha sabido como pasar a la construcción del nuevo conocimiento y lograr el re-equilibrio esperado, llegando incluso a cuestionar a la Ministra sobre su gestión.

Una buena pretensión de pasar la situación de conflicto, es dar a conocer los beneficios de este proyecto de Ley de Reforma Magisterial, pero nuevamente se cae en un grave error: realizar “debates” mediante video conferencias on-line. Debemos entender que sí, en verdad, es necesaria una reforma en las normas que rigen al magisterio, pero no escondiendo la información y dándola por poquitos (mas bien al parecer se están haciendo expertos en sacarle ronchas a los maestros con estas actitudes), sino tomando el toro por las astas; con los maestros de las bases y no sin ellos, haciendo suya la voz de la gran mayoría que se levantan en pie de lucha por sus reivindicaciones y deudas que el estado tiene para con ellos y no por motivos políticos partidaristas, ni por ideologías violentistas (quienes mas bien aprovecharon la oportunidad de falta de liderazgo y se ofrecieron).

La actual crisis de los aprendizajes en las escuelas públicas y privadas deben hacernos reflexionar y buscar el mejor camino para salir adelante ya que al parecer nos sucede lo mismo que lo que le sucedió a la “Rana Hervida” que nos dice que: Si ponemos una rana en una olla de agua hirviente, inmediatamente intenta salir. Pero si ponemos la rana en agua a la temperatura ambiente, y no la asustamos, se queda tranquila. Cuando la temperatura se eleva de 21 a 26 grados, la rana no hace nada, e incluso perece pasarlo bien. A medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida, y finalmente no está en condiciones de salir de la olla. Aunque nada se lo impide, la rana se queda allí y se cocina. ¿Por qué? Porque su aparato interno para detectar amenazas a la supervivencia está preparado para cambios repentinos en el medio ambiente, no para cambios lentos y graduales. ¿Qué relación hay entre la rana de la metáfora y la educación peruana? ¿No nos habrá pasado a los docentes peruanos y de otras latitudes – lo mismo que a la rana y que nos hemos ido “adaptando” al deterioro y empobrecimiento de la calidad de la educación en nuestras escuelas? ¿No será que nuestros mecanismos de defensa de la calidad de la educación y la ética profesional ya no funcionan, funcionan muy poco o en un sector muy reducido del magisterio peruano como para protegernos de la anomia, la rutina, la indisciplina, el ausentismo laboral, la indiferencia y la falta de compromiso con nuestros niños, niñas y adolescentes escolares? ¿Cómo recuperar nuestra capacidad de reacción antes de ser “cocinados” por el deterioro de la educación? ¿Cómo saltar de la olla antes de ser “cocidos” por el fuego?. Sólo una visión esperanzadora del futuro y la convicción de que es posible alcanzar metas de desarrollo que beneficien a la mayoría de peruanos podrá movilizarnos solidariamente. Pero, necesitamos aún un proyecto de sociedad que ha de ser construido por todos los peruanos y peruanas sobre la base de nuestras potencialidades.

Finalmente marque la respuesta que cree conveniente:
En los diferentes escenarios que podrían darse, ¿por cual de ellos se inclinaría?:
a)      Aprobar la Ley de Reforma Magisterial sin previo análisis y debate con los maestros, menos aún sin considerar el Proyecto de Ley del Profesor del SUTEP.
b)      Aprobar la Ley del Profesor del SUTEP.
c)       Fusionar los dos proyectos de Ley rescatando lo bueno de cada una de ellas, en un escenario que permitiría generar consensos, previo análisis y debate.
d)      No aprobar nada y seguir con el problema de dos regímenes laborales paralelos.
e)      Anular la Ley de la Carrera Pública Magisterial y quedarnos con la Ley del Profesorado